GUÍA PRÁCTICA

Vender tu coche por tu cuenta, sin meter la pata

Mucha gente acaba entregando el coche en un concesionario por mucho menos de lo que vale, y casi nunca es por el precio: es por no saber cómo se cobra, cómo se firma y quién hace el papeleo. Son tres cosas y se aprenden en diez minutos.

1. Los papeles que ya tienes

Para vender un coche en España no hace falta reunir un expediente. Con dos documentos que están en la guantera o en un cajón se puede hacer todo:

  • Permiso de circulación. La «tarjeta» del coche. Dice quién es el titular y desde cuándo. Es el documento con el que nosotros comprobamos la única mano.
  • Ficha técnica (tarjeta ITV). Los datos técnicos del vehículo y el histórico de inspecciones.

Conviene además tener la ITV en vigor y estar al día del impuesto de circulación (el IVTM, el recibo del ayuntamiento). No son obligatorios para firmar, pero un comprador que ve la ITV caducada se va, y el ayuntamiento puede reclamar el impuesto del año en curso a quien era titular el 1 de enero.

Si tienes también la factura original del concesionario o las facturas de mantenimiento, guárdalas: no hacen falta para el trámite, pero son lo que convierte una conversación en una venta.

En Hapaxcar solo te pedimos el permiso de circulación y la ficha técnica, y solo los ve nuestro equipo de verificación. Nunca se publican: llevan tu nombre, tu DNI y tu domicilio.

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2. Poner precio sin regalarlo

El error típico es tomar como referencia lo que te ofreció el concesionario al tasarlo. Ese número no es el valor de tu coche: es el valor de tu coche menos el margen que necesita quien lo va a revender.

Para orientarte:

  • Busca tu mismo modelo, año y kilometraje en varios portales y fíjate en el precio de los anuncios de particulares, no en los de los profesionales.
  • Un coche de un solo dueño, con libro de mantenimientos y una historia que se puede demostrar, está por encima de la media de su modelo. No lo pongas al precio del que ha pasado por cuatro manos.
  • Deja un pequeño margen para negociar. Casi todo el mundo necesita sentir que ha conseguido algo.

3. Enseñar el coche con cabeza

  • Queda en un sitio público y de día. Mejor si vas acompañado.
  • Si el comprador quiere probarlo, ve con él y comprueba antes que tiene carné en vigor. Mientras el coche siga a tu nombre, lo que pase al volante te salpica.
  • Sé el primero en señalar los defectos. Un golpe en el paragolpes contado por ti vale menos que el mismo golpe descubierto por él.
  • No entregues el coche ni los papeles hasta tener el dinero confirmado por tu banco. Ni «me lo llevo y mañana te pago», ni señales en metálico sin contrato.

4. Cómo cobrar sin riesgo

Esta es la parte que de verdad asusta, y la que tiene una respuesta sencilla: el dinero tiene que estar en tu cuenta, confirmado por tu banco, antes de que el coche se mueva. No en una captura de pantalla, no en un justificante impreso, no en un correo: en tu propia aplicación o en tu oficina.

Formas razonablemente seguras

  • Transferencia inmediata. Llega en segundos y es irrevocable. Compruébala tú, en tu app, con el coche todavía aparcado.
  • Ingreso en la ventanilla de tu banco. El comprador ingresa el importe en tu cuenta y es el banco quien cuenta y verifica los billetes. Muy buena opción si el pago es en efectivo.
  • Cheque bancario conformado. Solo si llamas al banco emisor y confirmas que tiene fondos. Un cheque personal no es una garantía de nada.
  • Bizum sirve para una señal pequeña, pero tiene límites diarios que no suelen cubrir el precio de un coche.

Señales de alarma

  • Quien te ofrece pagar más de lo que pides y te pide devolver la diferencia. Es una estafa clásica.
  • Quien no quiere ver el coche y propone una gestora o un transportista que «se encarga de todo».
  • Transferencias desde el extranjero o desde cuentas que no son del comprador.
  • Prisa, urgencia, y presión para firmar hoy. Nada legítimo depende de que firmes en los próximos diez minutos.
  • Pagarés, letras, o cualquier promesa de pago a plazos sin aval. Si el comprador necesita financiación, que la consiga él antes de veros.

Sobre el efectivo. El límite de 1.000 € que has oído nombrar se aplica cuando una de las partes actúa como empresa o profesional. Entre dos particulares no hay un tope fijado por esa norma. Dicho esto, contar varios miles de euros en billetes en un aparcamiento no es buena idea: si el pago es en metálico, hazlo ingresándolo en la ventanilla de tu banco.

5. El contrato de compraventa

Un contrato entre particulares no necesita notario ni fórmulas mágicas. Necesita estar firmado por los dos, por duplicado, y recoger cinco cosas: quién vende, quién compra, qué coche, por cuánto y en qué estado se entrega. La DGT te lo va a pedir para notificar la venta, así que no es opcional en la práctica.

Dos detalles que ahorran disgustos: anota la fecha y la hora de la entrega (es lo que marca desde cuándo las multas son de otro) y el kilometraje en el momento de firmar. Y pide una copia del DNI del comprador.

Te dejamos un modelo preparado para imprimir y rellenar a mano, o para guardarlo en PDF desde el propio navegador:

Contrato de compraventa de vehículo
Modelo orientativo, por duplicado, listo para firmar.

Abrir el contrato

6. El cambio de titularidad

Aquí hay dos trámites distintos que se confunden mucho. Uno es del comprador y otro es tuyo.

LO HACE EL COMPRADOR

La transferencia

Inscribe el coche a su nombre en la DGT. Debe hacerlo en los 30 días siguientes a la firma del contrato.

  • Tasa de la DGT: 55,70 €
  • Impuesto de transmisiones (ITP): lo paga él a su comunidad autónoma, normalmente con el modelo 620 (el 621 en Andalucía). El porcentaje va del 4 % al 8 % según la comunidad, y se calcula sobre el mayor de dos valores: el precio pactado o el de las tablas oficiales de valoración. Hay comunidades con exenciones para coches antiguos.

Suele pagarlo el comprador, pero la ley no lo impone: es algo que se pacta. Déjalo escrito en el contrato.

LO HACES TÚ

La notificación de venta

Avisas a la DGT de que ese coche ya no es tuyo. Tienes 10 días desde la venta.

  • Tasa: 8,67 €
  • Se hace por internet en la Sede Electrónica de la DGT (con Cl@ve, DNI electrónico o certificado) o en una oficina con cita previa.
  • Necesitas el contrato firmado por ambas partes y los datos del comprador.

No te la salte. Mientras no notifiques la venta, para la DGT el titular sigues siendo tú: las multas y los avisos de ITV te llegan a ti. Es el trámite más barato y el que más problemas evita.

Importes y plazos revisados en octubre de 2026. Las tasas cambian cada año y el ITP depende de tu comunidad: confírmalo en la sede electrónica de la DGT y en la web de tu administración autonómica antes de pagar.

7. Lo que queda por hacer después

  • Da de baja o traspasa el seguro. Llama a tu aseguradora el mismo día. Si tienes prima pagada por adelantado, te devuelven la parte no consumida.
  • Cancela el domiciliado del impuesto de circulación si lo tenías domiciliado, y guarda el recibo del año en curso.
  • Quita el coche del telepeaje o de cualquier aplicación de aparcamiento donde tengas la matrícula dada de alta.
  • Guarda tu copia del contrato y el justificante de la notificación de venta. Durante un tiempo son tu única prueba de que ese coche dejó de ser tuyo un día concreto.
  • Borra tus datos del coche: los contactos del Bluetooth, los destinos del navegador, la cuenta de la app del fabricante y el mando del garaje.

Esta guía es información general para orientarte, no asesoramiento jurídico ni fiscal, y no somos abogados ni gestores. Para un caso concreto —una herencia, un coche con reserva de dominio, un vehículo financiado o un comprador no residente— consulta con un gestor administrativo o con la propia DGT.

¿Y si te lo ponemos más fácil?

Nosotros no compramos tu coche ni te lo tasamos a la baja. Comprobamos con tus papeles que es de una sola mano, lo publicamos con ese sello y te ponemos en contacto directo con quien quiere comprarlo. El precio lo pactáis vosotros.

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